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miércoles, 8 de mayo de 2013

¿Una escuela adoctrinada?


Una vez más el sistema educativo va a sufrir una reforma, aunque no sé si debemos hablar de reforma o contrarreforma. Pero como las reformas anteriores, no se pretende cambiar las estructuras de nuestra red educativa, sino que su objetivo es dar satisfacción a intereses.

La sucesión de reformas educativas desde 1970 (LGE, LOECE, Lode, LOGSE, Lopeg, LOCE, LOE y ahora LOMCE) han creado un sistema educativo a imagen y semejanza del monstruo de Frankenstein.

Estoy convencida que todos los alumnos deberían conocer la Historia de las religiones, pero una cosa es conocer las religiones y otra hacer catequesis.

La realidad es que el sistema educativo no necesita más reformas, necesita ser cambiado en su totalidad!!!

Entonces, ¿por qué hacemos reformas y no nos decidimos por cambiar un sistema educativo obsoleto y que no es capaz de dar respuesta a las necesidades educativas de nuestra sociedad?


Esta reforma educativa supone posiblemente un paso atrás en lo que cada día más es un clamor entre docentes y pedagogos: la introducción de las TIC en las aulas, en el sentido en que me he expresado en otras entradas de este blog,  poder compartir, cooperar no tienen cabida en esta nueva ley.


Ojalá se creara una escuela de cristal pero no frágil, sino transparente. Una escuela sin límites físicos, con aulas sin paredes que permitan conectarnos con personas de nuestro entorno cercano, y por supuesto con personas de otros países y culturas.



Una escuela abierta al mundo, una escuela que no uniformice a los alumnos sino que potencie las cualidades y talentos de cada uno. Una escuela donde se enseñe a pensar críticamente, constructivamente. Una escuela con valores.

martes, 7 de mayo de 2013

Pedagogía de lo efímero


 Una de las características más significativas de la educación actual es que sus contenidos se diluyen, son etéreos, se escapan de entre las manos de profesores y alumnos, de padres e hijos. Hoy sabemos que aquello que enseñamos a nuestros jóvenes está en continuo cambio, en constante movimiento.

Durante mi época de estudiante (hace tiempo que decidí, como actitud vital, que nunca dejaría de ser estudiante) vi a profesores que explicaban lo mismo durante muchos, muchísimos cursos, e incluso a algunos que llegaban a dictar los apuntes que habían preparado en su primer año (os aseguro que es real).

Hoy esto no es posible, o no debería serlo. Los contenidos de la educación han dejado de ser inmutables y se han convertido en efímeros.

Esta volatilidad de los contenidos convierte al alumno, necesariamente, en un sujeto activo, constructor de su aprendizaje; y al docente en un agente de cambio en transformación adaptativa continua.

Los docentes y los alumnos se han “googlelizado” y “wikipedeizado”, es decir, están hiperconectados en un mundo global y esto nos obliga a repensar la Pedagogía.
 







Dolors Reig (@dreig) contestaba a esta pregunta en una entrevista 
¿Cómo se puede mejorar, a tu juicio, el sistema educativo actual?
Estas son algunas de las propuestas:
- Valores para una participación que nos haga crecer como individuos y como sociedad (no hay tecnología que no dependa de su apropiación y no hay apropiación que no dependa de los valores del usuario…).
- Alfabetización multimedia (Horizon 2012).
- Gamificación (aprendizaje basado en juegos), storytelling, creatividad..
- Organizar la inteligencia colectiva.
- Analítica de datos (aprendizaje aumentado).
- Metodologías, herramientas, instituciones, profesor... para “dar sentido”.
- Curación de contenidos y sistemas educativos (lugares del saber).
- Innovación y cambio (de la educación para las respuestas a la educación para las preguntas).”




Me parece una interesante invitación a dirigir la mirada de la educación hacia el futuro, hacia nuevos horizontes buscando nuevas didácticas que permitan el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Más aún cuando parece que, con la LOMCE, nos quieren obligar a dirigir nuestra mirada hacia el pasado, siguiendo con la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor.